jueves, 2 de abril de 2026

Ruta de las acequias río Guadalmina (Benahavis, Málaga)

Con la llegada de la primavera y el buen tiempo, no hay mejor plan para un día festivo (bueno, después de una guardia, quizas sea mejor plan otro...) que dar un paseo por la naturaleza, dejar el asfalto y la prisa, reunirse con personas que dan energía; simplemente respirar, ver verde, caminar, observar, charlar, reir...



Decidimos hacer las acequias del río Guadalmina, en el bonito pueblo de Benahavis. 

Partimos de la Ermita virgen del Rosario, justo a la derecha de la carretera antes de entrar el pueblo, con bastante aparcamiento. Hay algunos grupos con  neoprenos para hacer el descenso del río Guadalmina, el agua debe estar fresquita en esta época, jejejeje, habrá que repetir la ruta acuática.



Avanzamos y pasando la ermita a nuestra derecha, señalizado, está el desvío que debemos tomar. Un día soleado, segundo día de abril, y conforme caminamos sentimos el calor del sol. Podemos hacer una ruta más corta o alargarla un poquito, según el tiempo de que dispongamos. 


Llegamos al Mirador del Higueral desde donde tuvimos unas bonitas panorámicas, y a escasos metros accedimos a un extraordinario tramo de pasarelas de madera colgando de la montaña que nos condujo hasta un área de descanso. 


Llegamos hasta la zona final (cercano a un Mercadona) y volvemos hacia atrás, para acceder cruzando un puente, al otro lado de la montaña. Continuamos por el camino señalizado, y llegamos a una zona amplia del río, donde hacemos parada y nos refrescamos los pies. Un sitio de relax, de conexión y de toma de contacto natural (aunque haya gente poco respetuosa...)

Después de ese buen rato, ya queda muy poco para llegar de nuevo a la ermita. Hemos hecho unos 7 km, muy tranquilos, con poca dificultad y senderos circular, muy recomendable.

"Recuerda que caa uno vive solamente el presente, este breve instante, el resto, o bien se ha vivido, o bien es incierto. Pequeña es, pues la vida de cada uno, y pequeño el rincón de tierra donde vive" Meditaciones Marco Aurelio.

¡Gracias Susana!